Cambios graduales vs cambios drásticos

Al momento de mejorar la alimentación o incorporar actividad física, muchas personas optan por cambios bruscos. Sin embargo, este tipo de estrategias suele ser difícil de sostener.

Los cambios extremos implican:

  • Eliminar grupos de alimentos
  • Modificar completamente la rutina
  • Pretender resultados rápidos

Esto genera un alto nivel de exigencia y en muchos casos el abandono de los cambios, a diferencia de los cambios graduales que diversos estudios muestran que:

  • Aumentan la adherencia
  • Reducen la frustración
  • permiten integrar hábitos en la vida diaria

Ejemplos de cambios progresivos:

  • Aumentar el consumo de verduras progresivamente
  • Mejorar la hidratación
  • Incorporar actividad física de forma gradual
  • Reducir el consumo de alcohol , cigarrillo y alimentos altos en azúcares y grasas

Contar con una guía o acompañamiento profesional permite:

  • Adaptar los cambios a cada persona
  • Evitar errores comunes
  • Sostener el proceso en el tiempo

Si crees que necesitas trabajar estos aspectos de forma guiada o conoces a quien le pueda servir este apoyo, estoy realizando el programa de hábitos saludables que está diseñado para acompañar el proceso de construir hábitos saludables de forma progresiva y sistemática durante un mes + 10 días

Referencias:

  • Prochaska & DiClemente – Stages of Change Model
  • Journal of Behavioral Medicine